El silencio puede traer grandes beneficios para tu vida y para tu salud.

Con el día a día en las ciudades, estamos expuestas a un montón de barullo constante y en algunas ocasiones nosotras mismas acabamos siendo bien barullentas. A veces parece ser imposible quedarnos en silencio en casa, hay gente que necesita de ruido constante y que no viven sin una radio encendida o sin el barullo de la tele; así también hay gente que no se calla un segundo, si sos de estas personas, a lo mejor mudás algunas ideas al saber que estar en silencio no se trata solo de un hábito y sí de una necesidad, ya que el silencio puede prevenir problemas de salud y puede ayudar y mucho en la vida personal.

Silencio es salud

El silencio es una óptima forma para reorganizar el cerebro, registrar nuevas memorias y adaptarse de la mejor manera posible. Además de eso, el silencio ayuda a bajar la presión, reduce el estrés y aumenta la capacidad de atención.

En contrapartida, rutinas muy ruidosas causan problemas reales de salud. El barullo continuo genera estrés continuo y es eso lo que nos enferma, que acumula placas de colesterol en los vasos, hace dormir mal y en consecuencia dificulta absorver nuevas informaciones. Y además con el estrés la tendencia a comer más aumenta, por lo que aumenta el peso. El silencio total y absoluto como que es medio imposible, pero aquí el problema es el exceso de barullo. Conseguir concentrarse y descansar la mente por algunos minutos durante el dia y es de gran ayuda.

Silencio en el día a día

Además de los beneficios para la salud, ejercitar el silencio puede dar más control para lidiar con las dificultades diarias.

Generalmente permanecer en silencio ayuda a mantener la calma, inclusive en momentos de mucha tensión. Y es una manera de vencer discusiones cuando los demás pierden el control.

La mayor ventaja es que no se necesita esperar que algo bueno suceda para obtener el equilibrio emocional ya que la estabilidad viene del silencio. Para encontrar el silencio, se debe intentar tener una intimidad mayor con la confusión propia, las emociones y la respiración.

Por eso un momento de silencio puede ser un gran remedio, empecemos a practicarlo.